De lechugas que se auto-siembran al bosque de alimentos

🥬 En esta foto, que puede parecer algo trivial de primeras, vemos dos lechugas distintas saliendo de las virutas de madera, al lado de un bancal de huerto (vacío, irónicamente). Pero de trivial no tiene nada. Esto son lechugas "voluntarias", es decir, que nadie las ha plantado. Estas lechugas se han sembrado ellas solitas, de las lechugas del año anterior, que dejamos espigar y madurar sus semillas, que a su vez volvieron a la tierra. En este huerto, hemos normalizado esta práctica, y ya se auto-siembran lechugas, espinacas, cilantro, acelgas, rúcula, girasoles... ¡y más! Pero las lechugas son la ganadoras 🏆 Este es el huerto de uno de nuestros clientes, en la sierra norte de Madrid.


🧐 Lo mejor de las plantas que se auto-siembran es que, cada generación (cada temporada nueva) su genética se va adaptando cada vez mejor a las condiciones de tu huerto: el tipo de suelo, la humedad, temperatura, patógenos... Tanto que, en este caso, podemos ver dos lechugas con una pinta fantástica, sin haber necesitado ni una gota de riego. Estas plantas voluntarias suelen tener también formas, colores y sabores muy buenos. Si fomentamos esta práctica, conseguimos una huerta cada vez más autosuficiente y resiliente. De alguna forma, creamos una especie de ecosistema comestible. El principio de lo que algunos llaman un bosque de alimentos 🌳🍒🥦🌶🌳

PD: Las semillas también las podemos guardar a mano claro, y esto también es totalmente recomendable.

PD: estas son las variedades radichetta (conservadas por la asociación @asociacion_la_troje) y hoja de roble

🧑‍🌾Si te interesa aprender más, te puedes apuntar al curso o a la newsletter del huerto en nuestra web!

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